Ooooh dios qué cansada estoy de hablar de los trolls…
Estoy harta de haters y sé de sobra que mis lectores
también, pero esque realmente realmente estoy cansada de este tema, así que voy
a acabar de una vez por todas con esto.
En internet hay todo tipo de trolls, lo he visto con mis
ojos y nunca dejo de sorprenderme de que alguien decida seguir a Mario
Vaquerizo en Instagram sólo para dejarle comentarios en plan “maricoooon qué asco que me daaaaasss…”.
Sin embargo mis trolls no son así, mis trolls son gente que conozco, y que
aunque vayan de anónimos, pues de anónimos en realidad no tienen nada.
Todo empezó con una vecina que vivía bajo el lema “ten cerca a tus amigos y más cerca a tus
enemigos”. Se acercó a mí, nos hicimos amigas, y de repente un día
cualquiera la pillé criticándome a cuchillo sin piedad ni escrúpulo ninguno a
mis espaldas mientras seguía fingiendo ser mi amiga y se paseaba por mi casa
con toda normalidad. Después de eso, hasta que no consiguió que mi (ex) marido
y yo nos quedáramos sin amigos no paró. Después de fastidiarnos las amistades,
empezó a crear historias legales como que nuestro perro atraía a las ratas y
cosas así, le hizo fotos a nuestra casa cuando no estábamos y llamaban a la
policía con tonterías de ese estilo que ellos mismos también hacían.
Salimos pitando de aquel nido de víboras y por si todo lo
que había conseguido fuera poco, se dedicó a insultarme en mi blog durante
mucho tiempo. Me decía que tengo problemas mentales, que soy una mentirosa, que
no hago más que crear problemas con todo el mundo (qué paradoja viniendo de una
persona que odia de forma compulsiva a toda su familia política y que no se
habla con su padre), que es alguien que me conoce desde hace muchos años
(falso) y que he sido toda mi vida una persona odiosa y entre más insultos sin
sentido también entraba el llamar “gordas” a mis amigas.
Un encanto de persona.
Por suerte y como digo, me deshice de aquel problema y
aunque me consta que se sigue paseando por mi espacio, al menos ahora lo hace en
forma de mera espectadora.
Después llegó mi querida cuñada, que me odia desde el primer
día que me conoció (no a mí sola, a mí y a toda mi familia, pero al menos el
odio por mí lo comparte con mi hermano, con lo que puede darle rienda suelta
sin que su marido se le eche encima) y por si fuera poco haber conseguido poner
a toda mi familia en mi contra y quedar ella como una reina (aunque en el fondo nadie en mi familia la aguanta), pues se dedica a
escribir entradas en su blog (en el cual entro a veces para ver qué tal están.
Sí, me gusta torturarme y sí, soy una cotilla, lo sé) poniéndome verde y
diciendo que soy una persona despreciable y cosas así. Vamos, nada que no me
lleve diciendo toda la vida desde que con 19 años me dijo que le daba asco
porque soy una fracasada porque me mantienen mis padres. Creo que cualquier
persona a los 19 años tiene derecho a que le mantengan sus padres, pero esque
encima en mi caso ni siquiera era verdad, pero bueno…
Pero en fin, eso me afecta menos porque es su diario y ella
en su diario puede escribir lo que le dé la gana y no se está metiendo en mi
espacio vital para intoxicarlo, es su blog, es su casa y soy yo la que elijo
entrar y leer lo que pone, la culpa es mía por no querer romper el vínculo
porque, joder, es la vida de mi hermano y además, su blog es la única
oportunidad que tengo de ver fotos de mis padres de vez en cuando y sobre todo
de saber que siguen vivos. Así que eso realmente eso no me quita el sueño.
Y después de eso, justo después de divorciarme hace ya un
año y medio, llegó el troll actual que vive exclusivamente para leer mi
espacio, aunque me tire semanas sin escribir nada.
Todo empezó cuando escribí
esta entrada, en la que hablaba
del cura de donde vivo se tomó más libertades de las que debería y en un par de
ocasiones usó la técnica del
“ay hija mía ven aquí que tú necesitas un abrazo”
para poder rozarse conmigo y aprovechó para pasar descuidadamente su mano por
zonas por las que no debería como quien no quiere la cosa y yo me quedé tan
bloqueada que no supe ponerle en su sitio, algo que ocurre en un 90% de casos
de abusos físicos sin violencia, que la acosada se queda congelada ante la
situación y no es capaz de partirle la cara al acosador. Simplemente me quedé en shock, en modo pánico y completamente aturdida intentando asumir si lo que estaba ocurriendo era lo que yo pensaba o eran imaginaciones mías. Pues aparte de no
saber leer porque la historia hablaba de justo lo contrario de lo que mi troll
me acusa, el primer mensaje agresivo rezaba así:

Después de eso llegaron un montón de mensajes llamándome
mala persona, diciendo que soy una manipuladora (desvelando así su identidad
porque sólo hay una persona en este mundo a la que le dio por llamarme eso en
su locura y mi acosador es una marioneta que habla a través de las órdenes de
la otra), diciendo que mis ex amigas hablan mierda de mí (¡oh! ¿¿Alguien que
está completamente loca y que me odia con todas sus fuerzas habla mal de mí??
¡¡entonces todo lo que dice debe ser totalmente cierto!!) y además por supuesto
diciendo que soy muy p*ta porque f*llo con todo el mundo y que mis ex amigas lo
corroboran:
Cuando ya no había chicha donde rascar se dedicó a
insultarme sin más:
Ahí fue cuando le escribí a su móvil y le dije que sabía
quién era, así que en cuanto vio la oportunidad, aprovechó para intentar
hacerme dudar de mis amigos y cuando publiqué una foto de todos juntos
aquí diciendo
lo mucho que les quiero intentó hacerme creer que los insultos venían desde uno
de ellos:
Una vez más, en cuanto publiqué una foto del único hombre
con el que he tenido algo en todo este tiempo, un hombre al que adoro, que me
escucha, que me apoya y que me ha ayudado muchísimo a pesar de que lo que tenemos
no es en absoluto amor y hay cero posibilidades de que lo haya ahora ni nunca
pero no por eso le quiero menos, la envidia volvió a recorrerle e intentó
hacerme dudar de él así:
Y cuando por fin me harté, decidí demostrarle que REALMENTE
sabía quién era, que daba datos sobre él para que viera que no es un farol y
que la denuncia está puesta hace muchos meses y la policía ya está investigando
su IP, reaccionó muy maduramente así:
La mejor parte es cuando me dice que desnuda soy bastante
asquerosa para intentar hacerme dudar de tooooodos los tíos en este mundo con
los que me he acostado, que como él muy bien sabe, son muchísimos muchísimos,
vamos, una cosa exagerada.
Soy muy consciente del riesgo que corro al escribir un blog
personal. Sé que la libertad de expresión está al alcance de todo el mundo y
que la gente tiene el mismo derecho a escribirme cosas bonitas como comentarios
de este estilo. Por mi blog pasa muchísima gente a diario, todo el mundo puede
verlo en el controlador de visitas justo a la derecha de estas palabras, y
gente de todo el mundo me deja comentarios preciosos diciéndome que soy muy
valiente, que tengo unos hijos preciosos, me escriben comentarios de ánimo y me
dicen que escribo fenomenal:
Aparte de eso, publico un enlace a mi blog en todas mis
redes sociales, con lo que todos mis amigos lo leen desde ahí, y los comentarios
agradables los escriben en mis redes, no en mi blog.
He vivido la rabia, he vivido los malos sentimientos de
cerca desde hace mucho tiempo, incluso los he sentido aunque mi manera de
expresarlos no fuera atacar a la persona y mucho menos de forma anónima. No
tengo la cabeza bajo la tierra, sé lo que es esto y aún así, me sigo preguntando
por qué, por qué yo y por qué esto no va a menos, si no que va a más con el
paso de los meses.
Sé de sobra que los haters no te odian a ti, los haters se
odian a sí mismos y simplemente necesitan encontrar focos en los que volcar su
frustración, pero no estoy dispuesta a callarme, ignorarlo como si no existiera
y pretender que no me afecte, porque lo cierto es que me afecta, me molesta, me
irrita y sobre todo, tengo miedo. Éste es mi espacio y hace unos meses este blog
cumplió 6 años, es algo que he creado yo y me gusta sentirme tranquila y a gusto
en mi terreno, con lo que no está bien permitir que alguien lo intoxique sin
permiso y sin que yo haga nada por evitarlo, permitir esta actitud es exactamente lo mismo
que dejar que un vecino se dedique día y noche a aporrear las paredes de tu
casa llamándote cosas que no eres y haciéndote sentir incómoda e impotente en
tu propia casa. No está bien aceptar el abuso y cientos de adolescentes se
suicidan cada año porque sufren abuso y la gente que lo sabe no hace nada, con lo que para mí, ignorar estos comportamientos es un error gravísimo.
Es verdad que mi padre no quiere saber nada de mí hace años.
Es cierto que mi madre sin preguntarle a nadie se fue cuando yo era jovencísima
y me dejó con una vida de adulta para la que nunca me preparó. Es cierto que me
casé con un hombre maravilloso que me quería y que del día a la mañana pasó a
odiarme y me insultaba y me trataba como basura y me decía que así es como me
merecía que me trataran porque no valgo nada, es cierto que mis hijos y yo
hemos pasado meses teniendo que rescatar comida de la basura y que he tenido
que comer casi a diario comida caducada para poder dejarle a mis hijos la
comida en buen estado, es cierto que nos han cortado la luz y he tenido que aprovecharme
de la buena fe de la gente que me rodea para que pudiéramos darnos una ducha caliente, es
cierto que he tenido que hacer hasta un total de 5 horas de viaje ida y vuelta en
un día, lloviendo y cargada con un maletín de maquillaje que pesa 8 kilos sólo
para poder dar mis cursos ya que mi ex marido me robó mi coche. Es cierto que
he pasado por cosas que nadie en este mundo debería pasar, lo creas tú, o no.
Sin embargo, eres tú por quien siento lástima.
En serio, lo digo muy en serio. Tengo dos trabajos y uno de ellos es ayudar a
grupos de mujeres a quererse más, a mirarse en el espejo y que les encante lo
que ven, a atreverse a decir “soy guapa
porque yo quiero serlo”, a recibir cumplidos con humildad y orgullo sin
sentirse culpables, a hacerse más fotos y aprender lo que se siente cuando eres
fotogénica, a buscar ropa y maquillaje que les siente bien y con los que se
vean espectaculares… y lo único que tú quieres es hundir a una persona. Por
algún retorcido motivo, tienes la idea en la cabeza de que debes salvar al mundo
de mis mentiras y de mi insultante promiscuidad.
Eres un maltratador. Seguramente a ti no te lo parezca, ya
que lo único que haces es sentarte delante de una pantalla y vomitar una y otra
vez diferentes formas de llamar guarra a una mujer, pero en realidad no estás
haciendo nada aparte de intentar a toda costa herir a alguien por el simple
hecho de que te apetece, y eso te convierte en un bully y un acosador. Y eso es
muy triste, de verdad.
Por mucho que lo intente, no logro entender qué ganas tú con
todo esto. Es decir, literalmente… ¿qué es lo que te haría feliz? ¿qué
es lo que esperas que ocurra?, la gente que me rodea me conoce y sabe cómo soy,
todos ellos saben que soy una persona en constante evolución, pues claro que
soy una persona complicada, claro que ha habido gente en mi vida con la que he discutido,
claro que he hecho daño a alguna gente en el pasado y claro que he pasado
etapas en las que he perdido amistades y me he sentido sola, pero si algo me
caracteriza es que no miento, y toda mi gente sabe de sobra que las cosas que
cuento por aquí son verídicas y que no me invento nada. Todos esos tíos que me
entran y como no obtienen de mí la reacción que ellos quisiera me atacan son
completamente reales, y contarlo en mi espacio no me convierte en una creída
porque yo soy la primera sorprendida de que desde que me separé haya habido
tanta gente acercándose a mí por una cuestión puramente sexual. Eso no
significa ni que esté más buena que nadie ni que me lo crea, pero lo que sí sé
es que soy un tipo de mujer con hormonas, y las mujeres con hormonas atraemos
básicamente a tíos muy salidos. De hecho en este año y medio como soltera me
han gustado varios chicos, he intentado acercarme a ellos y he obtenido
rechazo, porque casualmente el tipo de hombres que a mí me gustan, inteligentes
y con algo más que sexo en su mente, no se interesan por mujeres que transmiten lo que de primeras transmito yo. No
voy a avergonzarme por decir que soy atractiva porque yo misma he trabajado
mucho en sentirme así y mi principal atractivo reside en que soy yo la que me
lo he currado ya que mi materia prima no es como para tirar cohetes y sin
embargo yo he puesto todo lo que he podido de mi parte para mejorar cosas que
no me gustaban y buscar maneras de sentirme bien conmigo misma, con lo que no
creo que ganes nada diciendo que no estoy nada buena y que en realidad doy
bastante asco. Supongo que te sientes como un campeón diciendo eso, pero si te
doy asco, no es ni más ni menos que una opinión, tu opinión, pero no la mía, no
ganas nada con ello y no vas a conseguir que cambie mi propia percepción de mí
misma. Lo único que vas a conseguir es que mis hijos y yo nos sintamos menos
protegidos porque hay una persona totalmente obsesionada conmigo y decidida a
hundirme cueste lo que cueste. Y si eso es lo que te hace feliz, entonces de
verdad considero que necesitas ayuda. Tengo la imagen mental de una persona sentada delante de su
ordenador gritando “¡¡NO, NO ESTÁS NADA
BUENA, EN REALIDAD ERES ASQUEROSA Y AHORA LO SABES, HE GANADO!!”.
Así que escúchame, abusador cibernauta que debe salvar al mundo de mí, de mi
exagerada asquerosidad y de mi afición a ir por la vida calentando p*llas, no quiero bloquear tu IP para que no puedas pasearte
por aquí. De hecho me gustaría invitarte a que siguieras leyendo mis entradas
porque lo que haces no es normal en absoluto. Si hay tanta gente en mi vida
real que me lee, que me quiere, que me apoya y que me admira y aún así tú sigues
pensando que doy asco, entonces de verdad pienso que deberías seguir leyéndome
e intentar entender qué es eso que te irrita tanto porque, honestamente, no soy
yo. Sea lo que sea que te molesta de mí, no se trata de mí, sino de ti. Si yo
fuera tú intentaría centrarme mucho más en tu vida y menos en la mía, pero en
serio, sigue entrando en mi blog e intenta aprender un poco más sobre ti mismo, porque esa obsesión que tanto tú como mi ex amiga tenéis con que me quede sola en la vida no es ni más ni menos que el reflejo de vuestros propios miedos, porque ambos sabéis lo que es la soledad tanto como yo y de verdad, no pasa absolutamente nada por pasar temporadas en las que te quedas sin amistades, es terrible, pero a veces es necesario e incluso sanador.
Así que, en serio, si sigues pensando que soy asquerosa, mala persona y muy
promiscua, me alegro por ti. Me gustaría pedirte que te guardaras esa opinión para
ti por dos simples razones. La primera es que me hace resoplar cada vez que
escribo una entrada porque sé que después de escribir llegará el
correspondiente comentario con insultos, y eso me hace sentir muy incómoda en
mi propio espacio. Y la segunda es que me gustaría que realmente dejaras de
intentar involucrar a mis amigos y a mi ex marido intentando hacerme dudar de
ellos y hablando como si fueras alguien en quien en la vida real confío, porque aunque la mayor
parte del tiempo no te creo ni un ápice de lo que dices, algunas veces puedes
hacer mucho daño a terceras personas que no tienen nada que ver con esto. Lo único
que sé es que hace unos meses, ese hombre que tú tanto criticas porque se
acuesta conmigo vino a mi casa y le rajaron dos ruedas en mi propio garaje. No
se le desinflaron las ruedas, no piso un clavo: NO. Le rajaron dos ruedas intencionadamente por un
lateral. Por supuesto acusé a mi ex marido de haberlo hecho movido por los celos,
pero… ¿qué pasa si mi ex marido tiene razón y no ha sido él? ¿qué pasa si ha
sido alguien intentando que dude del padre de mis hijos? No lo sé, pero lo único que sé es que eso ocurrió y ya no puedo invitar a esa persona a mi casa, aunque nos venga mal ahora tenemos que vernos en la suya por miedo a que vuelva
a ocurrir. No tengo ni idea de quién fue, no tengo ni idea de si fue mi ex
marido a pesar de que él lo niega y no tengo ni idea de si fuiste tú en tu
intento de hacer de mi vida un infierno, lo único que sé es que no me siento
protegida ni en mi propia casa porque sé que hay alguien que me odia
profundamente sin motivo y está dispuesto
a hacer lo que sea para machacarme, y de verdad, creo que tienes un problema
muy serio si ése es tu objetivo en la vida.
Lo he dicho muchas veces y lo diré muchas más, no pienso cerrar mi blog y dejar
que ganes la batalla pero tampoco pienso permitir que estos comentarios sigan
sucediendo sin que yo haga nada por evitarlo, hay una denuncia puesta a tu
nombre que ya se está procesando y no te quedará más remedio que verte la cara
conmigo en un juicio dentro de no mucho (ya he hablado con el juzgado y todo
sigue su curso).
Si sigues escribiéndome mensajes vejatorios y sobre todo, si sigues haciéndolo
haciéndote pasar por mi ex marido o alguno de mis amigos, no sólo estás loco sino
que además eres realmente perverso. Yo soy simplemente una bloguera creída,
narcisista, mentirosa y físicamente asquerosa a la que le gusta calentar a los hombres para luego decir que le da asco lo salidos que están todos, pero tú eres todo un delincuente,
y el hecho de que tengas una orden de alejamiento contra la mujer que amas por
haberla maltratado y que pasaras un tiempo en la cárcel por ello no hace más
que corroborar mi opinión sobre ti, que al contrario de lo que tú piensas, no
era tan mala antes de que empezaras a insultarme y cuando tu contacto conmigo
era en la vida real y no detrás de un usuario anónimo.
No sé cuál es tu problema más allá de que la mujer de tu vida tiene una
nueva pareja y te dejó porque la maltrataste físicamente, pero créeme,
necesitas ayuda y lo sé desde el momento en que te conocí, cualquiera que haya interactuado contigo en algún momento puede verlo. Sé que lo sabes
porque tú mismo me lo contaste en aquella conversación que tuvimos donde me
confesaste que te odiabas a ti mismo por lo que eras y por haber perdido a la
mujer de tu vida, pero yo no tengo nada que ver con eso ni puedo ayudarte. Ni
siquiera si todo lo que cuento fuera mentira y todas tus acusaciones fueran
verdad, ni siquiera si consiguieras tu propósito y hundieras mi vida eso te
ayudaría a sentirte mejor, porque si algo he aprendido en esta vida es que una
vez que tú misma aprender a aceptar tus errores y tus puntos débiles, a partir
de ese momento nadie puede usarlos en tu contra, así que por mucho que lo intentes no consigues que me crea lo que dices que soy. No tengo nada de qué
avergonzarme en mi vida a pesar de todos los errores que he cometido, y a pesar
de lo que te ha contado esa chica a la que tanto quieres, ella sabe tan bien
como yo que lo que dice es mentira y yo en ningún momento intenté ligar con su
novio delante de ella. La mentira cae tanto por su propio peso que ni siquiera
le contó a su novio los motivos por los que discutió conmigo, porque sabe
perfectamente lo que su novio le iba a decir al respecto. Pero cuando una
persona miente en algo que se va a descubrir antes o después, sólo puede hacer
dos cosas: o admitir que ha mentido, o defender su mentira a cuchillo, y ella
optó por sacarme de su vida inmediatamente para que su novio y yo nunca
habláramos del tema y saliera la verdad: que tuvo un ataque de celos en una
discoteca después de haber consumido drogas y de terminar cayéndose en mitad de
la calle del colocón mientras sus amigas y yo la agarrábamos para que vomitara en una
basura, y le dio por descargar su ira contra mí. Ni más, ni menos.
Sé que me vas a escribir un nuevo comentario tan pronto como leas esta entrada,
sé que hasta que la policía no se involucre no me voy a librar de los insultos
y los comentarios desagradables, sé que aún me queda camino por recorrer hasta
que me dejes en paz, pero de verdad Chechu, para mí esto acaba aquí. Este blog
ha sufrido demasiado drama últimamente así que a partir de este momento mi
espacio vuelve a convertirse en mi diario, en el lugar donde cuento mis altos y
mis bajos sin miedo, en el único sitio donde puedo hablar exactamente de lo que
siento y expresar mis miedos y mis alegrías sin filtración. Es hora de que este
blog vuelva a ser el lugar sanador que lleva siendo tantos años.