
Me encanta Adele. No soy fan, porque no he escuchado más que los singles que ha sacado, pero me parece que tiene muchísima clase. Suelo admirar a los artistas que escriben ellos mismos, especialmente cuando son tan jóvenes, y Adele escribe todas sus canciones, desde la primera hasta la última de sus dos discos, y eso para mí es digno de aplaudir, porque hoy en día tenemos a muchos artistas comerciales que son producto de todo lo que los expertos les dicen que canten, como Rihanna, que ni las canciones son obra suya, ni las coreografías, ni siquiera los estilismos, y eso por no mencionar que su voz está tan retocada que podría cantar yo sus canciones y nadie se daría cuenta. Así que Adele para mí es una gran artista con una voz impresionante y una mezcla de dulzura, fuerza y elegancia muy merecedora de todos los premios y las buenas críticas que está cosechando.
Pero, como buena artista que es, tiene sus excentricidades: Adele, menos de una semana después de cubrirse de Grammys, con menos de 6 años de trayectoria musical y justo en el momento en el que su carrera empieza a despegar a lo grande... decide que lo ha pasado muy mal en esta vida y que se va a tomar 5 años libres para dedicarse "a amar" a su pareja. Y se queda tan pancha.

¡Ole! 5 años nada menos, no se crean que con un añito disfrutando de su éxito y descansando tenía suficiente, ¡no señor!, Adele se nos ha enamorado hasta las trancas y quiere dedicar 5 años de su corta vida a "amar", nada más que a eso.
Pero bueno Adele por favor, que es muy bonito que quieras amar incondicionalmente, pero hija, hay que saber estar enamorada, yo también quiero a mi príncipe más que a nada en este mundo y no por estar 8 horas en una oficina mi relación es menos relación, vamos, que me parece muy bien que te tomes un tiempecito libre porque has sufrido mucho (recordemos que Adele ha estado a punto de perder su voz por un problema en las cuerdas vocales que le obligó a estar de baja mucho tiempo) y que el mal de amores te deja hecha polvo (sus dos canciones más famosas, Rolling in the Deep y Someone Like You son autobiográficas), pero 5 años me parece una exageración. Además, seré una egoísta, pero creo que te debes un poco a tu público, que te ha llevado hasta donde estás y quiere más material.
Vamos, que desde mi humilde opinión, si realmente se tira 5 años sin hacer ni el huevo más le vale salir en todas las revistas pillada por paparazzis porque si no cuando quiera volver no se va a acordar de ella ni Perry el ornitorrinco y habrán salido un millón de artistas con un estilo similar que estarán en lo más alto en ese momento y a ver quién te devuelve a ti tu trono. Eso por no mencionar que lo tuyo me huele al típico enamoramiento de celebrity que te va a durar un suspiro y más aún si ambos abandonáis vuestros trabajos durante 5 años para "amaros" únicamente durante todo el día. No sé yo qué tipo de pareja se mantendría firme si no podéis siquiera trabajar porque necesitáis estar el uno con el otro, vamos, que si realmente sobrevivís a esos 5 años, no sé cómo llevaréis el volver a cotizar en la Seguridad Social...
Vaya, una excentricidad de artista, eso es lo que me parece este tema. Pero Adele no es la única que comete estupideces en el mundillo de las celebrities. Aquí tenéis mi Top Five sobre las excentricidades más ridículas de los famosos:
Prince
Hace muchísimos años vi una entrevista en Lo+Plus (fíjate si hace años) con el fotógrafo de Benetton, el que hizo tan famosa la marca sacando gente de distintas razas, la foto del sidoso muriendo, las de los caballos etc. Contaba que en su trayectoria laboral, la persona más déspota a la que había fotografiado era a Prince. El artista iba de compras con todo su séquito de súbditos detrás y pasaba por las perchas mirando por encima la ropa, y prenda que le gustaba, prenda que cogía y tiraba al suelo mientras seguía caminando como si no fuera con él la cosa. Su asistente tenía que ir a toda prisa recogiendo toda la ropa del suelo y se tenía que encargar de hacer la compra de todo lo que Su Majestad había tirado al suelo. Por supuesto ni hablemos de probarse la ropa, el asistente en cuestión tenía un estricto listado con las medidas del cantante para saber qué talla necesitaba. Ya ven, Prince es tan divino que está por encima hasta de que algo no le siente bien, ya se encargan sus pobres pajes de eso.
Kim Kardashian
Yo de esta mujer no tengo ni idea, pero a mí lo único que me llega de ella es que es una pesetera que lo flipas. De ser una anónima depronto ha pasado a tener miles de fragancias, varias líneas de ropa, otras tantas de accesorios, una biografía familiar y como cuatro o cinco realities. Eso a parte de participar en Dancing with the stars y en no-se-cuántos programas más y vender como mil exclusivas al People, US Weekly, Ok! o la que le pille a mano.

El caso es que para mí que una tía que no es nadie depronto pase a contarnos su vida de cincuenta maneras distintas, pues como que me alucina, pero por si con todo eso no se estuviera haciendo lo suficientemente millonaria, resulta que depronto de un día para otro nos cuenta (vía exclusivón) que se casa con un tío. Ah, qué bien... ¿ y este joven que te lleva al altar quién leches es?, pues este chico es un tal Kris. Ah, mira, qué curioso, su nombre empieza con K, como el tuyo, y como tu apellido, y como tus dos hermanas Khloe y Kourtney... mmmmm... interesante. Y resulta que según nos cuentas que te casas y ganas una pasta por contárnoslo, organizas un reality con todos los preparativos de la boda y te forras. Después de mostrarnos todos tus entresijos, por supuesto organizas OTRO reality y retransmites en directo un bodorrio de agárrate y no te menées... y cobras un pastizal por ello.
Peeeeeero aquí no acaba todo, ¡no señor!, resulta que Kim nos cuenta (vía exclusiva, como no podía ser de otra manera) ¡que se divorcia! ¡después de un mes de matrimonio!. Y claro, ahora se dedica a ir por los programas explicando los motivos de su divorcio y haciendo CLING CLING en su cuenta bancaria.
Vamos, que no me creo nada, que ésta es una de esas personas que para mi gusto se dedican a vivir del cuento y a ir de millonaria por la vida contando sus intimidades y encima inventándoselas. Una excéntrica, ella y toda la familia Kardashian.
Tom Cruise
Todos sabemos que Tom Cruise es bastante bipolar y que se le va la pinza de un modo raruno raruno, eso no es nuevo para nadie. Pero cuando su señora se quedó embarazada y empezaron a dar rienda suelta a todas sus frikadas de la cienciología ya flipé.
El ser humano tiene miedos y movidas en la cabeza durante toda su vida que no sabe de dónde vienen. Bien, pues según Tom y sus marcianos cienciólogos, estos miedos residen en el momento del parto, porque tantos gritos, tanta sangre y tanta historia te mete en la cabeza una violencia que no es natural para nada. Conclusión, que así va el mundo como va y nosotros sin saberlo. Así que él, para que su hija fuera una persona con la cabeza muy limpita y muy pura, organizó el parto de su mujer a lo cienciólogo, es decir, todo con un solemne silencio. La parturienta no puede gritar ni hacer ningún ruido, nadie puede decir nada, si hay que empujar el doctor lo tiene que comunicar por gestos y las enfermeras tienen que limpiar la sangre ipsofacto para que todo sea muy angelical y el bebé nazca en un entorno purísimo y maravilloso. Y luego van todos y para celebrarlo se cenan la placenta.
Yo he visto en las manos de mi médico la placenta que contenía a Abril y prefiero comerme la caca de mi perro, que al menos son bolitas chiquititas y duras, que comerme esa pedazo de medusa viscosa con un montón de venas sangrantes, qué assssco....
Y luego, después de que su hija haya nacido en un entorno tan rebosante de divinidad (no sé qué opinaría la parturienta de lo de no decir ni media, la verdad), pues Tom y Katie sostienen que a los niños no hay que cortarle las alas y hay que dejarles elegir en todo lo que quieran sin influenciarles en nada. Total, que su hija va con tacones con cuatro años y con abrigos que enseñan el ombligo y ellos chitón. Pues cuando se quiera poner los morros rojos y llevar un escote hasta el ombligo y una mini falda con 12 años cuando salga con sus amigas a ver si les parece tan chachi, vamos, que si yo dejo a mi hija ponerse todo lo que ella quiere iría por la calle con las deportivas de su padre, mi bufanda, una pegatina pegada en la frente y con cinco diademas en la cabeza, y seguramente arrastrando por el suelo mi bolso y con los pantalones bajados, que le ha dado últimamente por ahí. En fin, excentricidades de celebrity. En este caso, excentricidades de celebrity un poco schizophrenic. Yo le preveo a la pequeña Suri un futuro de fiesta, desenfreno y rehabilitaciones como vienen haciendo todas las hijas de celebrities que sus papás les dan todo lo que piden.
Jennifer López
Esta mujer tiene que ser insoportable, de eso no me cabe ninguna duda. Esos aires de diva la delatan como una auténtica bitch. Pero mis fiables fuentes me han informado de que cuando JLo acudió a un programa en España para actuar (una canción y en playback, sin entrevista ni nada), exigió que todo, TODO, en su camerino fuera blanco inmaculado. Tuvieron que pintar las paredes, cambiar la alfombra, traerle varios jarrones con las flores que había pedido (que no eran precisamente claveles), pedir al extranjero el agua que bebe porque en España no la venden, cambiar por completo el mobiliario..., y todo ello para que al final llegara nada menos que 15 horas tarde y, por supuesto, ni pisara el habitáculo.
Katy Perry.

Que esta chica es excéntrica no lo duda nadie, pero lo de su boda no tiene nombre. Conoce al maromo en 2008, y un año después empiezan a salir. A los 3 meses de empezar su relación, enamoradísimos de la vida, se comprometen, y menos de un año después se casan en la India con un ritual hindú en una boda que dura
6 DÍAS y que según nos cuenta la pareja, hubo elefantes, caballos y más de 21 camellos. ¡¡Venga, toma bodorrio, 6 días ahí dándolo todo con los camellos!! ufff... vaya pereza de celebración de verdad... y todo para que en menos de un año ya estén diciendo que tienen una crisis matrimonial como una catedral y que se van a tomar un añito en alguna isla paradisíaca para "reconectar" como pareja y, antes de que lo lleven a cabo se separen diciendo que, básicamente, no se aguantan.
Vamos, le voy a explicar yo a Katy Perry y al de la cara de "me estoy giñando" cómo solucionamos las crisis matrimoniales el resto de los mortales, que lo más que podemos hacer algunos para reconectar como pareja es ir juntos al Vips a tomarnos una ensalada Louisiana a ver si rompemos la rutina.

La estupidez realizada, el despliegue de dinero y la poca cabeza con la que esta chica y su ex-maromo han hecho las cosas catapultan su excentricidad al número 1 de mi lista de artistas que se pasan de rosca. Y esque en una boda, el protagonista debería ser el AMOR. Está claro que no fue el caso.